
En un mundo que corre deprisa, comer se ha convertido muchas veces en un acto automático. Comemos frente a una pantalla, con prisas, sin realmente saborear, sentir o escuchar lo que nuestro cuerpo necesita.
La alimentación consciente no es una dieta, no cuenta calorías ni impone reglas rígidas. Es una práctica que nos invita a prestar atención al momento de comer, a nuestros pensamientos, emociones y sensaciones físicas antes, durante y después de cada alimento.
Se trata de escuchar al cuerpo, reconocer el hambre real, identificar la saciedad y observar cómo nos hacen sentir los alimentos, no solo físicamente, sino también emocionalmente.
Comer con los cinco sentidos
Cuando comemos de manera consciente, activamos todos nuestros sentidos:
- Observamos los colores y texturas del alimento
- Percibimos aromas
- Saboreamos cada bocado
- Notamos la temperatura y consistencia
- Escuchamos incluso el sonido al masticar
Este simple ejercicio nos devuelve al presente y transforma la comida en una experiencia, no en una obligación.
Muchas veces no comemos por hambre, sino por ansiedad, estrés, cansancio o vacío emocional. La alimentación consciente nos ayuda a identificar estos patrones sin culpa ni juicio, permitiéndonos elegir con mayor claridad.
Preguntarnos qué estamos sintiendo y si realmente tenemos hambre o necesitamos descanso es un acto de autocuidado profundo.
Practicar de forma constante la alimentación puede ayudarnos a:
- Mejorar la digestión
- Evitar excesos
- Reconectar con señales reales de hambre y saciedad
- Reducir la ansiedad relacionada con la comida
- Fortalecer la relación con nuestro cuerpo
- Disfrutar más los alimentos
Cómo empezar a practicarla
No necesitas cambiar todo de golpe. Puedes comenzar con pequeños hábitos:
- Comer sin distracciones al menos una comida al día
- Masticar despacio
- Hacer una pausa antes de comer y respirar profundo
- Agradecer el alimento
- Preguntarte cómo te hace sentir lo que comes
La clave está en la presencia, no en la perfección. La alimentación consciente nos recuerda que nutrirnos va más allá del plato; es un diálogo con el cuerpo, una forma de respeto y una oportunidad diaria de volver a ti. Porque cuando comes con conciencia, no solo alimentas el cuerpo, también cuidas tus emociones, tu energía y tu bienestar integral.
#Sentidos360



